Seleccionar página

Recuérdate y nunca más olvides quién eres

No escojas una identidad para poder recibir el amor de otro. Es esa identidad, ese ego, el que te impide sentir tu propio amor, el único amor que puedes sentir.

El ego es todo lo que crees que eres, pero que no eres. El Ser es todo lo que eres.

No tienes que hacer nada para ser. No puedes cambiarte, no puedes mejorarte, no eres un coche. Tú ya eres quien tienes que ser, lo eres desde que naciste, siempre lo has sido. Hay un motivo para que seas así, hay un motivo para que seas quien eres, y no importa si todavía no entiendes ese motivo, no importa. Lo que importa es que sabes quién eres. Lo sabes porque cuando eres tú hay paz, te amas a ti mismo y lo que haces te resulta fácil. Te has sentido así alguna vez. Has sido tú en algunas ocasiones.

Todos hemos sido nosotros en algunas ocasiones. Todos nos conocemos. Pero la sociedad, la familia, nuestro entorno…nos ha querido educar, nos ha querido transformar, ha querido que creamos que tenemos que encajar. Y nosotros mismos no nos hemos sentido amados por lo que somos. Nosotros mismos hemos querido cambiar, cambiarnos a nosotros mismos para sentir el amor, de nuestros padres primero, y de nuestro entorno después.

Y para sentirnos amados hemos escogido una identidad, ese ego del que os hablaba al principio. Hemos escogido una identidad que creíamos que era la correcta para que nos amaran, y con esa identidad hemos vivido toda la vida. Y si ahora te pregunto “¿quién eres?” seguramente no lo sepas, lo has olvidado, te has identificado con esa falsa identidad y has perdido lo que realmente eres.

Y ahí es cuando las cosas no te resultan fáciles, te resultan muy difíciles. Te sientes frustrado, te sientes agotado, porque te encuentras miles de obstáculos. Y ahí es cuando dejas de sentir el amor, porque el amor solo se puede sentir siendo lo que eres. Te has sentido separado de otros, te has sentido solo. Y eso es porque te has alejado del amor que está en ti cuando eres quien eres, cuando eres lo único que puedes ser. Y sientes el vacío y sufres.

Es irónico. Hemos cogido una identidad para sentirnos amados y es esa identidad la que impide que sintamos el amor dentro de nosotros.

Vuelve a recordar quién eres. Esa es la salvación a toda enfermedad, a todo sufrimiento, a toda sensación de vacío. Recuerda quién eres. Llena ese vacío, llénalo de ti. Abandona el ego, abandona lo que crees, eso no es verdad. Regresa a ti. Regresa a lo conocido y olvidado. Regresa a lo que te resulta fácil.

Recuérdate y nunca más olvides quién eres.

KIT

LECTURAS ESENCIALES

No es posible llenar el vacío con una identidad que te aleja de lo que eres

El camino fácil o el camino difícil de la vida

¿A qué tienes miedo?

Ese momento en el que parece que todo acaba

La soledad no es quedarte solo

El fin de la búsqueda

2ª Edición

Esta web utiliza cookies para que tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pulse el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies